En un estudio analizaron los niveles de estrés y sueño de los argentinos

7 de abril 2024 | Noticas NQN
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En Argentina, son el 60% de los encuestados los que tienen una opinión positiva respecto de su propio sueño, evaluándolo como un aspecto bueno + bastante bueno de su salud. En cambio, 36% lo evalúa de forma negativa.

Un nuevo estudio global de opinión pública indagó, en el Día Internacional de la Salud que se celebra cada 7 de abril, sobre el estado físico, el peso, el estrés y el sueño de las personas.

Se exploraron las opiniones y creencias de 33.866 individuos de 39 países alrededor del mundo.

El 74% de los encuestados a nivel global se autopercibe como “saludable + muy saludable”, en línea con la medición anterior del estudio, donde se registró un 76% de menciones en este sentido. En cambio, un 25% se considera hoy “poco + nada saludable”.

Los resultados del estudio demuestran que existen diferencias en cómo las mujeres y los hombres perciben su salud. El 20% de los hombres a nivel global se considera “muy saludable”, versus el 14% de las mujeres.

Es interesante mencionar que esta disparidad también se registró en las dos ediciones anteriores del estudio, y va en línea con los hallazgos de otros estudios realizados.

Por otro lado, entre los países de América Latina son México y Paraguay los que más arriba se encuentran en el ranking de países con mejor autopercepción de salud.

Algo más abajo, aunque en línea con la media global, aparecen Brasil (74%), Ecuador (73%) y Argentina (72%). Y con valores por debajo del promedio se encuentran Perú (63%) y Chile (56%).

La autopercepción de los argentinos respecto a su salud viene en declive

Según los resultados del estudio de Voices!, la evaluación que hacen los argentinos de su propia salud es positiva: 7 de cada 10 encuestados (72%) se autopercibe como saludable + muy saludable. Sin embargo, este indicador muestra una tendencia a la baja: desde el 2018 hasta hoy, el porcentaje de argentinos que evalúa positivamente su salud disminuyó 14 puntos (de 86% a 72%).

¿Cómo se evalúan aspectos específicos de la salud?

La encuesta, además de consultar sobre la autopercepción de la salud en general, también indagó acerca de cómo evalúan los ciudadanos distintos aspectos específicos de su salud: estado físico, peso, estrés y sueño.

En términos generales, se observa que la evaluación positiva global de los distintos aspectos de la salud se mantiene relativamente estable en comparación con la edición anterior del estudio, con la excepción de la evaluación del estrés. En cambio, Argentina y otros países de LATAM experimentan un deterioro en sus indicadores de salud.

De los 39 países encuestados, Indonesia es el que mejor evalúa casi todos los aspectos de la salud evaluados.

Estado físico

7 de cada 10 encuestados a nivel global (66%) evalúan su estado físico de forma positiva (bastante bueno + muy bueno), en línea con la cifra registrada en la medición anterior. En cambio, 3 de cada 10 evalúa este aspecto de su salud de forma negativa (bastante malo + muy malo).

Las diferencias por género son también notorias en este caso: el 69% de los hombres a nivel global califica de forma positiva su estado físico, versus el 62% de las mujeres.

Indonesia y Vietnam destacan como los países con mejor evaluación de este aspecto de la salud (94% en el primer caso y 93% en el segundo). Le siguen Paraguay (90%), Filipinas (88%), India (86%) y Pakistán (85%), con una muy buena evaluación de su estado físico, superando en todos los casos al promedio global (66%).

De los países latinoamericanos, lidera México (83%), mientras que Brasil (69%) y Ecuador (66%) registran menciones en línea con la media. Por debajo del promedio aparecen Argentina (61%), Chile (58%) y más abajo aún Perú (46%).

En Argentina, según los resultados del estudio de Voices!, 6 de cada 10 encuestados (61%) tienen una buena percepción de su estado físico. En cambio, un 34% lo evalúa de forma negativa (bastante malo + muy malo).

Al igual que sucede con la evaluación de la salud en general, la evaluación positiva que hacen los argentinos de su estado físico viene bajando desde las ediciones anteriores del estudio. En el 2018, el 78% de los argentinos evaluaba su estado físico como “bastante bueno + muy bueno”, mientras que el porcentaje disminuyó a 75% en el 2023 y a 61% en esta última medición.

Por otro lado, si observamos los resultados de Argentina por segmentos sociodemográficos, vemos que las menciones positivas crecen entre los encuestados de 65 años y más (69%), aquellos que tienen estudios superiores completos, pertenecientes al nivel socioeconómico alto y medio, y residentes de CABA (65% en cada caso).

Estrés

La salud mental constituye una faceta esencial del bienestar general de los individuos, por lo que su atención y cuidado son prioritarios. Por ende, resulta crucial comprender cómo la población percibe diversos aspectos relacionados con su salud mental. En este estudio, se focalizó en la evaluación del nivel de estrés como uno de estos aspectos.

A nivel global, el 66% de los encuestados considera su nivel de estrés como “bastante bueno + muy bueno”, versus el 32% que lo califica como “bastante malo + muy malo”. En la calificación global de este aspecto de la salud se registra una mejora significativa desde la edición anterior del estudio: crece 9 puntos la evaluación positiva del estrés (57% a 66%).

Al observar resultados globales por segmentos, vemos que el patrón se repite: las mujeres son más críticas al evaluar su nivel de estrés que los hombres. Y también se registra una mejor evaluación del estrés entre los mayores de edad (el 77% de los encuestados de 65 años y más califica su estrés como muy bueno + bastante bueno, versus el 62% de los jóvenes de 18 a 24 años y el 63% de los de 25 a 34). Es decir, que el estrés parece afectar más gravemente a las mujeres, y a los más jóvenes.

Argentina y Perú son los países en donde peor se evalúa el estrés. Sólo un 35% de argentinos encuestados y un 40% de chilenos califica su estrés como bastante bueno + muy bueno, versus el 66% a nivel global.

El estrés entre los argentinos

El estrés es un indicador crucial para evaluar el malestar de una población. Y, en un contexto como el actual, resulta de especial relevancia.

En la más reciente medición de Voices! se observa que 4 de cada 10 argentinos (36%) evalúan su estrés como “muy + bastante bueno”. Por el contrario, más de la mitad (54%) lo hace de forma negativa, como “muy + bastante malo”.

Con estas cifras, se presenta como el aspecto de la salud cuya evaluación positiva se encuentra más alejada del promedio global, con una distancia de 30 puntos, y es un indicador que también viene empeorando en nuestro país: el 42% de los argentinos evaluaba su estrés de forma positiva en la medición anterior del estudio, versus el 36% en la medición actual.

La evaluación negativa del estrés crece entre las mujeres (59% versus 48% entre hombres) y los adultos de 25 a 34 años (60%), y se dispara entre los jóvenes de 18 a 24 años (72%). En cuanto a la zona de residencia, vemos que los residentes de CABA y GBA son más críticos a la hora de evaluar su propio estrés (62% de menciones negativas en el primer segmento y 59% en el segundo), versus los del interior del país (51%).

Sueño

7 de cada 10 encuestados a nivel global (68%) evalúa positivamente su sueño (70% entre los hombres vs. 66% entre mujeres). En cambio, 3 de cada 10 lo califica como malo + bastante malo.

Indonesia, Vietnam y Paraguay ocupan el top 3 de países con mejor evaluación de su sueño: lo califican como bastante + muy bueno. Por el contrario, Japón, Perú y Nigeria son los 3 que registran menciones más bajas en esta percepción.

La evaluación positiva del sueño crece entre los hombres argentinos (65% vs. 55% en mujeres), a mayor edad de los encuestados (52% en jóvenes de 18 a 24 años, 59% en adultos de 25 a 49 años, 64% entre los de 50 a 64 y alcanza a 68% de los de 65 años y más), mayor nivel educativo alcanzado (58% entre los que poseen solo primaria completa, 59% entre aquellos que tienen estudios secundarios y 66% entre los que completaron un nivel superior de estudios), y a mayor nivel socioeconómico (58% en DE, 61% en C2C3 y se dispara a 74% entre los de ABC1).