Abstención electoral según Marita Carballo: Urnas para salir del malestar - Por Marita Carballo

4 de agosto de 2023 | Clarín
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La ausencia a la hora de votar ha crecido en todo el mundo, advierte Carballo, pero también sostiene que en las elecciones para presidente, la presencia de votantes suele aumentar. 

La abstención electoral es ha crecido en las últimas décadas en distintas partes del mundo, aunque con variaciones según países. Por ejemplo, en países europeos observamos que mientras no ha caído la participación electoral en la región nórdica, ha ocurrido en muchos otros como Italia, Portugal, España , Bulgaria , Rumania y también en el Reino Unido y Francia (en este último país sobre todo en las elecciones legislativas). Se trata de un fenómeno que también se da en nuestro país.

Esta menor participación en un acto central de las democracias como es el voto ha disminuido por razones varias y es un dato asociado al declive de nuestras democracias. En Argentina en los últimos cuarenta años, la participación en los actos electorales siempre estuvo por encima del 70%; exceptuando las elecciones PASO del año 2021, realizadas en el contexto de la pandemia de Covid con una participación cercana al 68% del padrón electoral. Esta fue la elección con más baja participación.

Las cifras históricas más altas se dieron en dos procesos electorales posteriores a la recuperación democrática. Tanto en 1983 y 1989 superamos el 85%. Luego, en la década del 90, la participación cayó levemente y se mantuvo en el orden del 82%. Fue sobre todo a partir de la crisis de principios de siglo que cayó por debajo del 80% hasta el 2015 que fue 81%. Pero en las elecciones del 2021 el porcentaje de participación cayó a 71 %. Y ello en un país donde el voto es obligatorio.

A su vez, interesa destacar que en las elecciones provinciales de este año, en 14 de las 16 provincias disminuyó la concurrencia, con la excepción de Tucumán y San Juan aunque de manera desigual. Mientras en La Rioja, Mendoza y Jujuy la caída supero 10 puntos, estuvo por debajo de 3 puntos en San Luis, Neuquén y Tucuman, Existen muchos factores que explican este crecimiento de la no concurrencia a votar y su impacto varía de país a país y de provincia a provincia pero está claro que asocia a la crisis general del sistema de representación política. En el análisis de los datos en nuestro país, vemos que los ciudadanos se sienten cada vez menos representados por los partidos y los políticos; éstos cuentan con una baja imagen y generan una marcada desconfianza.

Es que son años de falta de respuesta de la dirigencia a las demandas y necesidades de la población. Existe un marcado malestar y desesperanza hacia el futuro y se tiende a ver a los políticos  más preocupados por sus intereses personales de poder que por la gente, lo que produce un alejamiento del votante. Se ha generado una gran grieta, una profunda división donde el mecanismo binario amigo-enemigo pareciera ser la estructura emergente y como consecuencia, la mayoría de los votantes no encuentra en la oferta electoral una posibilidad que genere entusiasmo. Este escepticismo se acentúa al no ver posibilidades de desarrollo personal y de progreso del país. Es que desde hace décadas los problemas económicos como la inflación, la pobreza, la desigualdad así como la inseguridad y la corrupción se reiteran porque no se resuelven. Los ciudadanos están desesperanzados y ello genera falta de entusiasmo.

De cualquier modo, cuando se trata de una elección a Presidente el interés crece y el número de votantes es mayor. Hasta ahora la caída en la concurrencia en Argentina se ha dado pero no ha sido dramática. De los candidatos dependerá generar confianza y adhesión.

Marita Carballo, Presidente de Voices Research & Consultancy.